Книга · Don Quijote de la Mancha
Страница 292 из 2546
Автор: Miguel de Cervantes
Время0:00
Скорость (WPM)0.0
Точность100.0%
Нажмите старт и печатайте строки точно. · Backspace отключен — продолжайте даже после ошибки.
Maritornes estaba congojadísima y trasudando, de verse tan asida
de don Quijote, y, sin entender ni estar atenta a las razones que
le decía, procuraba, sin hablar palabra, desasirse. El bueno del
arriero, a quien tenían despierto sus malos deseos, desde el
punto que entró su coima por la puerta, la sintió; estuvo
atentamente escuchando todo lo que don Quijote decía, y, celoso
de que la asturiana le hubiese faltado la palabra por otro, se
fue llegando más al lecho de don Quijote, y estúvose quedo hasta
ver en qué paraban aquellas razones, que él no podía entender.
Pero, como vio que la moza forcejaba por desasirse y don Quijote
trabajaba por tenella, pareciéndole mal la burla, enarboló el
brazo en alto y descargó tan terrible puñada sobre las estrechas
quijadas del enamorado caballero, que le bañó toda la boca en
sangre; y, no contento con esto, se le subió encima de las
costillas, y con los pies más que de trote, se las paseó todas de
cabo a cabo.
Нажмите старт и печатайте строки точно.
Не начат