Boek · Don Quijote de la Mancha
Pagina 300 van 2546
Auteur: Miguel de Cervantes
Tijd0:00
Snelheid (WPM)0.0
Nauwkeurigheid100.0%
Druk op start en typ de regels precies na. · Backspace uitgeschakeld — ga door, ook na een fout.
- Ni para mí tampoco -respondió Sancho-, porque más de
cuatrocientos moros me han aporreado a mí, de manera que el
molimiento de las estacas fue tortas y pan pintado. Pero dígame,
señor, ¿cómo llama a ésta buena y rara aventura, habiendo quedado
della cual quedamos? Aun vuestra merced menos mal, pues tuvo en
sus manos aquella incomparable fermosura que ha dicho, pero yo,
¿qué tuve sino los mayores porrazos que pienso recebir en toda mi
vida? ¡Desdichado de mí y de la madre que me parió, que ni soy
caballero andante, ni lo pienso ser jamás, y de todas las
malandanzas me cabe la mayor parte!
- Luego, ¿también estás tú aporreado? -respondió don Quijote.
- ¿No le he dicho que sí, pesia a mi linaje? -dijo Sancho.
- No tengas pena, amigo -dijo don Quijote-, que yo haré agora el
bálsamo precioso con que sanaremos en un abrir y cerrar de ojos.
Druk op start en typ de regels precies na.
Niet gestart