Boek · Don Quijote de la Mancha
Pagina 267 van 2546
Auteur: Miguel de Cervantes
Tijd0:00
Snelheid (WPM)0.0
Nauwkeurigheid100.0%
Druk op start en typ de regels precies na. · Backspace uitgeschakeld — ga door, ook na een fout.
- Aun las tuyas, Sancho -replicó don Quijote-, deben de estar
hechas a semejantes nublados; pero las mías, criadas entre
sinabafas y holandas, claro está que sentirán más el dolor desta
desgracia. Y si no fuese porque imagino..., ¿qué digo imagino?,
sé muy cierto, que todas estas incomodidades son muy anejas al
ejercicio de las armas, aquí me dejaría morir de puro enojo.
A esto replicó el escudero:
- Señor, ya que estas desgracias son de la cosecha de la
caballería, dígame vuestra merced si suceden muy a menudo, o si
tienen sus tiempos limitados en que acaecen; porque me parece a
mí que a dos cosechas quedaremos inútiles para la tercera, si
Dios, por su infinita misericordia, no nos socorre.
Druk op start en typ de regels precies na.
Niet gestart