Libro · Don Quijote de la Mancha
Pagina 153 de 2546
Autor: Miguel de Cervantes
Tiempo0:00
Velocidad (WPM)0.0
Precisión100.0%
Pulsa iniciar y escribe las líneas exactamente. · Retroceso desactivado — continua incluso tras un error.
Y, arrojando la lanza en el suelo, sacó su espada y embrazó su
rodela, y arremetió al vizcaíno con determinación de quitarle la
vida. El vizcaíno, que así le vio venir, aunque quisiera apearse
de la mula, que, por ser de las malas de alquiler, no había que
fiar en ella, no pudo hacer otra cosa sino sacar su espada; pero
avínole bien que se halló junto al coche, de donde pudo tomar una
almohada que le sirvió de escudo, y luego se fueron el uno para
el otro, como si fueran dos mortales enemigos. La demás gente
quisiera ponerlos en paz, mas no pudo, porque decía el vizcaíno
en sus mal trabadas razones que si no le dejaban acabar su
batalla, que él mismo había de matar a su ama y a toda la gente
que se lo estorbase.
Pulsa iniciar y escribe las líneas exactamente.
Sin iniciar