اللغات

لوحة المفاتيح

صفحة 175 من 2546

المؤلف: Miguel de Cervantes

الوقت0:00
السرعة (WPM)0.0
الدقة100.0%

اضغط ابدأ واكتب السطور بدقة. · مفتاح الرجوع معطل — استمر حتى بعد الخطأ.

- Si eso hay -dijo Panza-, yo renuncio desde aquí el gobierno de
la prometida ínsula, y no quiero otra cosa, en pago de mis muchos
y buenos servicios, sino que vuestra merced me dé la receta de
ese estremado licor; que para mí tengo que valdrá la onza
adondequiera más de a dos reales, y no he menester yo más para
pasar esta vida honrada y descansadamente. Pero es de saber agora
si tiene mucha costa el hacelle.
- Con menos de tres reales se pueden hacer tres azumbres
-respondió don Quijote.
- ¡Pecador de mí! -replicó Sancho-. ¿Pues a qué aguarda vuestra
merced a hacelle y a enseñármele?
- Calla, amigo -respondió don Quijote-, que mayores secretos
pienso enseñarte y mayores mercedes hacerte; y, por agora,
curémonos, que la oreja me duele más de lo que yo quisiera.
Sacó Sancho de las alforjas hilas y unguento. Mas, cuando don
Quijote llegó a ver rota su celada, pensó perder el juicio, y,
puesta la mano en la espada y alzando los ojos al cielo, dijo:

اضغط ابدأ واكتب السطور بدقة.

لم يبدأ